/ Actividades revolucionarias de Kim Jong Un,
Secretario General del PTC
Discurso pronunciado por el camarada Kim Jong Un en la ceremonia de inicio de la quinta etapa de la construcción de la zona de Hwasong
 Compañeros:
 Pronto vamos a comenzar la construcción del año nuevo según el plan de largo alcance de transformar y hacer más majestuosa a Pyongyang, nuestra capital.
 Así es nuestra lucha.
 Si ayer concluimos una obra, hoy iniciamos otra nueva. Aun en vísperas del Congreso del Partido en que estamos muy atareados por el balance de las labores realizadas en los últimos cinco años, no podemos permitirnos un momento de descanso y debemos partir hacia una nueva creación y cambio. Tal es nuestra manera de luchar, nuestra aspiración y la demanda de la revolución coreana.
 Todos los constructores capitalinos que participan en una nueva labor honrosa,
 Jóvenes vanguardias que con entusiasmo elevado se han reunido en este lugar de la construcción capitalina,
 Compañeros:
 Comencemos de nuevo.
 Esta zona de Hwasong simboliza realmente la civilización de nuestra era, pues refleja nuestra gran ideal y nos señala la altura del cambio que pretendemos lograr.
 La construcción de la zona que concebimos e impulsamos con el objetivo de resolver el problema de viviendas de los habitantes ha desembocado en una gran transformación, o sea, en la conformación de una urbe. Esta es toda una revolución en la construcción capitalina y el testimonio manifiesto de nuestro ideal y capacidad de llevarlo a la práctica.
 Día a día se extiende la esfera de nuestra construcción y se eleva nuestra meta. No solamente esta zona sino también el país entero se transforma a nuestra imagen y semejanza. Hacemos realidad nuestros proyectos a una velocidad cada vez mayor.
 Cada año el país opera cambios, las riquezas del pueblo se incrementan y subimos uno a uno los peldaños de la innovación y salto. Esta es la indetenible tendencia y modo de avance de nuestra revolución.
 Nos corresponde acelerar estas transformaciones y convertir en una usanza de la Corea socialista experimentar un nuevo milagro de la construcción al final de cada año.
 No es una meta nada fácil, pero tenemos todo lo que nos permita alcanzarla: las potencialidades, la confianza, la inteligencia, la experiencia, la capacidad y, lo que es más importante, una nutrida tropa de patriotas leales y fidedignos como ustedes.
 Lo patentizan los prodigiosos logros de la construcción durante el octavo periodo del Comité Central del Partido y estos nos arman de una confianza más firme y de una fuerza más grande.
 Compañeros:
 Con este comienzo de la quinta etapa de la construcción de la zona de Hwasong, nuestra construcción capitalina entra en una fase nueva y superior.
 Es decir, transitamos de una fase que perseguía fundamentalmente cubrir la demanda de viviendas a otra más elevada que busca una transformación colosal de la fisonomía de toda la capital.
 La venidera fase de la construcción capitalina tiene como objetivo perfeccionar en todos los aspectos la región de Hwasong que ya tiene la imagen de una urbe moderna, tomarla como modelo para remozar las demás regiones capitalinas que aún arrastran el atraso, seguir impulsando enérgicamente la construcción de viviendas y al mismo tiempo progresar sin cesar en busca de nuevas perspectivas de la civilización.
 Teniendo el bienestar del pueblo como motor de lucha y meta de desarrollo continuo, nuestro Partido será consecuente en la búsqueda de nuevas tareas y su cumplimiento. Y observará invariable y estrictamente el supremo principio de sus actividades consistente en cuidar y atender con todo esmero la vida del pueblo.
 Últimamente se han operado muchos cambios en la vida de los capitalinos, pero jamás podemos conformarnos con esto.
 Debemos impulsar, sin interrupción y con vistas al futuro, la construcción de viviendas en la capital teniendo en cuenta los hogares con varias familias y las casas viejas y también previendo los futuros matrimonios.
 También planeamos obras de construcción destinadas a remozar la fisonomía de todo el círculo capitalino y elevar su función mediante el incremento de la nueva esfera de servicios conforme a la creciente demanda cultural de los ciudadanos y la edificación progresiva de sus bases.
 Pyongyang, centro de nuestra patria y cuna de su avanzada cultura y civilización, debe ser perfecta en todos los aspectos y progresar de forma ininterrumpida.
 Si arreglamos todos los elementos que no conjugan con la fisonomía de la capital en vista de la composición urbana general y levantamos repartos modernos en unos años siguientes, la ciudad de Pyongyang volverá a rejuvenecerse y se elevarán su posición y papel estratégicos.
 Compañeros:
 Los cambios asombrosos producidos por la construcción a escala nacional nos proporcionan, uno tras otro, el orgullo de la creación.
 La historia de lucha sin par que ustedes escribirán dará lugar a un nuevo auge en el conjunto de nuestra gran construcción y las huellas de su lucha heroica se grabarán indeleblemente en los anales de la revolución de construcción en la nueva época.
 Nuestros fidedignos jóvenes constructores:
 El Partido y la patria les depositan una gran confianza y les asigna la parte importante de esta construcción.
 Con el mismo entusiasmo con que levantaron el reparto Jonwi y una enorme granja, orgullo de nuestro Estado socialista, en la frontera occidental del país, también en esta zona de Hwasong demostrarán el ímpetu de la juventud coreana.
 Confío firmemente en que todos los constructores capitalinos cumplan impecablemente la primera tarea del período de nuevo plan poniendo en juego toda su energía y creatividad y contribuyan sustancialmente a cosechar éxitos infalibles en este año significativo en que se convoca el IX Congreso del Partido.  
 Compañeros:
 Nuestra Pyongyang debe ser la ciudad más hermosa y grande del mundo.
 Esta es nuestra esperanza, nuestro deseo y nuestra autoestima.
 Levantémonos una vez más con vigor por la capital de la patria.
 ¡Adelante hacia nuestra nueva y gran victoria!