Verdadera técnica

La institución levantada de modo intachable en todos los aspectos fabricaba por propia cuenta los equipos necesarios para la labor investigativa y el cultivo.
Ello le satisfizo más que nada.

Se acercó a una máquina, la observó con profunda atención, se cercioró de sus características y dijo con tono muy complacido qué bueno era producir así propiamente el equipo de tecnología sofisticada.
A continuación, afirmó que, como subrayó ya varias veces, no vale la pena desarrollar las ciencias y técnica para importar y montar los equipos de otros países y que la verdadera técnica es hacer algo por propia cuenta.
Si uno imita lo ajeno o espera la ayuda de otro, él nunca puede hacer florecer su sueño e ideal.
El único camino para adelantar el mejor futuro consiste en crear lo suyo con propias fuerzas y tecnología.
Es la voluntad de nuestro pueblo alcanzar sin falta su bello sueño e ideal, con la confianza en lo suyo, el apego a lo suyo y el orgullo y dignidad de lo suyo.