/ Política - ¡Servir al pueblo!
Imaginó alegre risa del pueblo
  El 27 de julio de 2024, varias islas de la ciudad Sinuiju y del distrito Uiju de la provincia Phyong-an del Norte se anegaron a causa del desbordamiento del río Amnok provocado por la inaudita lluvia torrencial en la zona fronteriza septentrional de nuestro país.
  Tan pronto como se produjera la crisis, el estimado Secretario General del Partido del Trabajo de Corea, Kim Jong Un, movilizó con urgencia la poderosa fuerza de socorro del Ejército Popular y dirigió sobre el terreno la campaña de auxilio de sus habitantes.
  Con posterioridad, realizó varias veces la visita a aquella isla siniestrada para convertirla en un paraíso.
  En noviembre del mismo año, él acudió al campo de recuperación de daños de la provincia Phyong-an del Norte.


  En aquella ocasión, contemplando bastante rato el panorama del campo de construcción, afirmó con tono complacido:
  "No puedo contener la emoción al ver que surgió ya el más sólido dique y se levantan en la zona segura, como si se competieran, las viviendas rurales de distintos tipos semejantes a las urbanas, ostentando peculiares formas. Hemos tomado de verdad la honrosa y correcta decisión y logrado gran cambio con la confianza en nuestra capacidad y apoyándonos en nuestra propia fuerza."



  Era tan intenso su anhelo de ofrecer cuanto antes el mejor nido envidiado en el mundo a los habitantes damnificados, que imaginó la alegría que tendrían ellos al recibir modernos domicilios.
  Al echar una mirada retrospectiva, él se preocupó siempre por los habitantes desde que sucediera la inundación, recorrió la zona anegada a bordo de una lancha de goma y visitó las tiendas provisionales donde se hospedaban los habitantes damnificados, bajo el calor sofocante, prodigándoles cálida benevolencia.







  Gracias a su ardiente amor al pueblo, se pudieron levantarse estos modernos edificios multifamiliares en la zona isleña arrasada por las calamidades naturales.