Muchacha hércules
Entre ellos se encuentra Mun Won Ok, conductora de la Empresa de Servicio de Máquinas Pesadas del Comité de Construcción de Pyongyang.

Ella se llama "Muchacha hércules" por manejar con habilidad la gigantesca grúa móvil.
Su padre, que maneja también semejante máquina, vivía casi todos los días en el campo de construcción sin tener tiempo de ir a su casa entrañable.
Con la añoranza a su padre, Mun iba al lugar de la obra con su madre en la infancia y se sentía orgullosa de su padre.
Se le veía más excelente su padre que realizaba proezas laborales en los campos de construcción por el enriquecimiento y prosperidad de la Patria.
En las noches en que no consolaba el sueño pensando que los nuevos rascacielos se levantan piso por piso gracias a las manos de su padre, ella solía poner a sí misma en el puesto de conductor que él amaba tanto.
Por eso, al graduarse del curso secundario, llenó el espacio de esperanza del documento con las letras "Operadora de la grúa móvil", con la decisión de abrillantar su juventud en los lugares donde se hace realidad el ideal de prosperidad de la Patria.
Pero, no fue fácil manejar esa enorme máquina para la muchacha.
Después de haberlo manejado todo el día en el campo de construcción, se sentía tan fatigada que no tenía gana de levantarse al día siguiente.
A su edad en que otras dedican mucho tiempo a embellecer su apariencia personal, ella vestida de la ropa de trabajo que olía a grasa, tuvo que estar sentada en la cabina bastante calentada por el sol.
Sin embargo, Mun encuentra la dignidad de su empleo en las escenas de la mudanza de los trabajadores comunes a nuevos repartos elegantes, donde están impregnados hasta su sudor y pasión.
Ella piensa que no debe haber trabajo imposible para el enriquecimiento y la prosperidad de la Patria.
Por eso, considera el vocativo "Muchacha hércules" como un título de alto valor dado por la sociedad y el colectivo, y trabaja con toda su pasión juvenil en los campos de construcción.
El 16 de enero pasado, Mun Won Ok tuvo el honor de ver de cerca al estimado camarada
Hoy cuando se extiende la gran época de metamorfosis, la dorada de la edificación en que el hombre, los montes y ríos cambian de su fisonomía de modo irreconocible, constituye un fenómeno usual que nuestros jóvenes se ofrecen a trabajar en los campos de magna construcción, con el ímpetu juvenil y la ardiente pasión.