/ Actividades revolucionarias de Kim Jong Un,
Secretario General del PTC
Discurso pronunciado por el estimado compañero Kim Jong Un en la ceremonia inaugural de la construcción de las fábricas de industria local en el distrito de Songchon
  Con motivo del comienzo de la obra para materializar la “Política 20 x 10 para el desarrollo local”

  Discurso pronunciado por el estimado compañero Kim Jong Un en la ceremonia inaugural de la construcción de las fábricas de industria local en el distrito de Songchon

  28 de febrero de 113 de la era Juche (2024)

  Compañeros:
  ¡Buenas tardes, queridos habitantes del distrito de Songchon!
  Hoy tiene lugar aquí en el distrito de Songchon, zona montañosa media más representativa del país, una ceremonia histórica en que damos inicio a una obra de acuerdo al supremo deseo y propósito de nuestro Partido de hacer realidad la “política 20 x 10 para el desarrollo local”.
  Con ello comienza al fin la gran lucha del Partido con la meta de diez años, encaminada a lograr el progreso integral en las localidades.
  En estos momentos en que damos pasos firmes hacia la inmensa transformación denominada revolución de la industria local, imaginamos el futuro de las localidades que metamorfosearán año tras año con el renovado orgullo por la lucha que enfrentamos y nos sentimos profundamente emocionados por la idea de que vamos a contribuir de forma sustancial a la vida de más de diez millones de habitantes en todas las ciudades y distritos del país. Para ser sincero, por otra parte estamos un tanto afligidos por el hecho de que todo esto lo empezamos bien tarde.
  Antes de la reunión, lo único que hicimos fue elegir el terreno y trazar el plano, pero con solo declarar en ella el inicio de una importante obra revolucionaria destinada a fomentar el bienestar de los pobladores de las localidades, diríamos que es suficiente su peso histórico.
  Oficiales y soldados de los regimientos 124 de diferentes tropas y cuerpos del ejército que desempeñarán el papel de vanguardia en la materialización de la “política 20 x 10 para el desarrollo local”;
  Miembros del comité provisional central para el impulso de la política, funcionarios de ministerios y órganos centrales y otros compañeros de las unidades interesadas que tienen a su cargo la importante tarea de protagonizar y propulsar la transformación de las localidades;
  Funcionarios y trabajadores de la provincia de Phyong-an del Sur y el distrito de Songchon que se han reunido aquí apoyando y confiando plenamente la nueva política del Partido:
  En representación del Comité Central del Partido y el Gobierno de la República, les extiendo mis más cordiales saludos militantes.
Compañeros:
  Levantar con magnificencia las fábricas de industria local dotadas de modernos equipos y procesos en todas las ciudades y distritos del país en los próximos diez años es toda una revolución de una trascendencia realmente enorme.
  El atraso de la localidad en comparación con el Centro ha sido un concepto inconmovible y aceptado como una realidad irrefutable por muchos años. Sin embargo, nuestro Partido, que plantea como deber fundamental de sus actividades prestar constante atención a la vida de todos los ciudadanos y mejorarla activamente, se ha propuesto quitar esa traba secular, una tarea histórica que debe asumir con valor por muy difícil que sea.
  De ahí que el octavo Comité Central del Partido ha definido como importante línea del desarrollo estatal reforzar las ciudades y distritos y renovar la vida y el entorno rurales y ha buscado una nueva oportunidad para el desarrollo integral tanto del Centro como de las localidades.
  Recientemente, presentó la “política 20 x 10 para el desarrollo local” que se enfoca hacia la modernización integral de las fábricas de industria local, tarea que debemos cumplir volcándole esfuerzos sin precedentes y hoy efectúa el acto de inicio de esa obra con el objetivo de obtener resultados fructíferos.
  Hoy potenciamos de continuo la capacidad de defender la soberanía nacional y la vida independiente del pueblo, reajustamos y promovemos todos los sectores de la economía nacional y al mismo tiempo impulsamos cada año la construcción de muchas viviendas en la capital y en todas las zonas rurales del país. Y encima, nos hemos lanzado con resolución a una nueva obra de creación a un plazo de diez años, tan importante como cada una de las arriba mencionadas, lo cual no es una tarea tan fácil como decirlo.
  Pero también es una tarea apremiante e importante del Estado reconstruir la economía local a escala nacional de una manera completamente nueva y sobre una base avanzada y llevar a un nivel superior la vida básica material y cultural de los habitantes de las localidades que ocupan la absoluta mayoría de la población de la República.
  No podemos eludir ni aplazar por más tiempo esta labor, sino impulsarla con tesón e incondicionalmente y cosechar resultados con toda certeza.
  Cualquiera que ha nacido en esta tierra, sea residente en la capital, la ciudad, la zona montañosa u otra localidad, debe disfrutar por igual de una vida abundante y culta de conformidad con la política socialista, lo cual se debe lograr cueste lo que cueste. Este es el meollo de la nueva política de desarrollo local.
  Ya tenemos asegurada la victoriosa implementación de esa política.
  Ante todo, la apoyan activamente los miembros del Partido y el pueblo.
  Por reflejar la apremiante demanda y los intereses de todo el pueblo y contener las concretas medidas, goza de buena aceptación de todos. Sobre todo, los habitantes de las localidades la aceptan como suya y cree en que todo saldrá como ella señala.
Esto es la más valiosa y gran fuerza, incomparable con ninguna fuente financiera.
  El pueblo confía en que cualquier medida política del Partido y el Gobierno busca defender sus derechos e intereses y fomentar su vida y que cuanto decide y ejecuta el Partido se realiza siempre formidablemente. Por tanto, apoya unánimemente y acata de corazón cualquier tarea difícil y ambiciosa.
  Por esa razón, el terreno político de nuestro Estado tiene una solidez extraordinaria, la totalidad de los proyectos del Partido y el Gobierno se hacen realidad y engendran milagros que admiran al mundo.
  Es nuestro invariable modo de trabajo anteponer en todas las labores consagradas al pueblo el proyecto y la operación científicos y meticulosos y el establecimiento de un intachable sistema de organización y mando.
 Al comenzar el 2024, año sumamente importante para nuestra revolución y el desarrollo estatal, el Comité Central del Partido ha volcado esfuerzos, ha estudiado con seriedad y ha debatido una y otra vez la tarea histórica que es la implementación de la política de desarrollo local.
  Dispuso que el Estado abasteciera la totalidad de fondos, mano de obra, cemento y materiales de acero necesarios para la construcción de las fábricas de industria local en las ciudades y distritos, así como adoptó medidas pertinentes como el transporte de materiales de construcción.
  Detectó nuevos problemas en la reapreciación de las experiencias y la situación real del distrito de Kimhwa que está en la fase de preparación y ensayo para la ejecución de dicha política y adoptó precauciones contra los posibles desvíos.
  A fin de impulsar la política de manera sustancial, con brío y como una labor del mismo Comité Central del Partido, funcionarios de su Departamento de Organización y Dirección fueron a las ciudades y distritos seleccionados como objetos de construcción de este año, donde se informaron en detalle de la situación real, definieron concretamente el rumbo de construcción mediante una profunda consulta con funcionarios y diseñadores locales y establecieron y pusieron en funcionamiento los aparatos y el sistema de trabajo que controlarían e impulsarían dicha obra como tarea del Partido y el Estado.
  Precisamente ayer yo revisé y aprobé el informe general sobre las fábricas de industria local que se construirán este año en veinte ciudades y distritos, su envergadura, terreno y proceso de producción.
  Podemos afirmar que ahora tenemos el presupuesto y hemos preparado todo lo que hace falta para levantar esas fábricas antes de que acabe este año.
  El problema radica en cómo va a marchar realmente la construcción de fábricas de industria local, demanda apremiante del pueblo y asunto de suma importancia para el Partido y el Gobierno, y en si funcionarán eficientemente en el futuro.
  Estoy seguro de que no solo los oficiales y soldados del Ejército Popular y los funcionarios del sector de la construcción aquí presentes sino también todos los funcionarios, militantes y trabajadores del país, se levantarán con una misma voluntad en la revolución de la industria local y que en todas partes del país se cosecharán sin falta los resultados exitosos, tal como deseamos, gracias a los esfuerzos del Centro y las localidades, las provincias, las ciudades y los distritos, y a la colaboración de constructores, científicos y técnicos.
  Compañeros;
  Esta tarea revolucionaria, difícil pero orgullosa, la ha asumido por entero nuestro Ejército Popular, el más sobresaliente defensor, creador y realizador de nuestro Estado socialista, lo cual constituye otro factor importante de nuestra segura victoria.
  Esta vez también nuestro Partido lo ha puesto al frente de la revolución de 10 años destinada a promover la economía local.
  Gracias a los oficiales y soldados de los regimientos 124 que en respuesta al llamamiento del Comité Central del Partido se desplazaron inmediatamente al lugar de la obra e iniciaron la labor revolucionaria dirigida a promover la nueva transformación de las localidades y la prosperidad integral de nuestro Estado. Su actitud combativa y su ánimo redoblado me inspiran una gran confianza.
  Aprovechando esta ocasión, quisiera expresarles mi esperanza de que asuman una vez más como deber sagrado el servicio abnegado al pueblo y subrayar algunos puntos a los militares enviados a todas latitudes del país para la construcción de fábricas de industria local.
  Como dije durante mi visita al Ministerio de Defensa Nacional el pasado 8 de febrero, cada vez que ante la revolución se plantean tareas importantes y urgentes el Partido y el pueblo depositan gran confianza en el Ejército Popular y este responde con fidelidad a su fe y esperanza, lo cual es una gloriosa tradición que continúa siglo tras siglo.
  No tenemos el menor motivo de dudar del espíritu combativo, el sacrificio sin par y la impecable manera de crear del Ejército Popular.
  Conscientes de ser artífices de la transformación en la nueva época y dispuestos a lograr que los padres y hermanos en la tierra natal no sufran más dificultades en la vida, los oficiales y soldados despachados a las veinte ciudades y distritos alcanzarán el máximo nivel de calidad en la construcción de las fábricas de industria local.
  No deben olvidar ni un momento su deber de adornar cada día de su lucha con orgullosos méritos en la defensa de la política del Partido y el Estado y el cultivo de la felicidad del pueblo.
  Siempre al tanto de que su modo de trabajo decide la transformación real que la política de desarrollo local del Partido y Gobierno pueda traer en ciudades y distritos y los cambios sustanciales en cada detalle de la vida poblacional, harán lo que esté a su alcance para asegurar a la perfección la velocidad y calidad de la construcción.
  También debe seguir siendo abanderado y buen ejemplo en el empeño de materializar la consigna del Partido ¡Todo para la mejora de la vida del pueblo!
  Tanto para impulsar la construcción de acuerdo con el programa y observar los requisitos técnicos como para ahorrar al máximo los materiales, se debe manifestar sin reserva la cabalidad, la exactitud y la perfección de nuestro ejército. Sus frutos deben perdurar como símbolos de la época, dignos de la alabanza de la posteridad, aquí en Songchon y en todas las demás ciudades y distritos del país.
  Solamente cuando su lucha influya sobre la conciencia ideológica, la actitud de trabajo y el modo de vida de los funcionarios, trabajadores y otros habitantes de las ciudades y distritos correspondientes, transforme con certeza todas las esferas y se convierta en espíritu revolucionario, patriotismo, creación, optimismo y cultura de la nueva época, se materializará el objetivo del Comité Central del Partido de haberlo colocado a la vanguardia de la revolución de la industria local y él tendrá su auténtica validez.
  Confío en que los 20 estandartes que hoy vamos a otorgar a los oficiales de los regimientos 124 brillarán con proezas relevantes e inigualables méritos patrióticos de nuestro ejército, el más revolucionario y popular.
  Se requieren ingentes esfuerzos por parte de los dirigentes de todas las ciudades y distritos, incluidos el secretario jefe del Partido y el presidente del comité popular en el distrito Songchon.
Deben tener bien presente que no son otros sino ellos mismos los encargados directos de la gran labor revolucionaria para realizar la “política 20 x 10 para el desarrollo local”.
  Aunque el Partido crea todas las condiciones propicias para la construcción de las fábricas y el Ejército Popular se encarga por entero de ella, son los funcionarios partidistas, administrativos y económicos de las ciudades y distritos quienes posteriormente deben responsabilizarse totalmente de su funcionamiento para el beneficio real de sus habitantes.
  El compañero Kim Jong Un aclaró las exigencias políticas que el Comité Central del Partido plantea para levantar fábricas de industria local en las ciudades y distritos.
...
  Los secretarios jefe del Partido en las ciudades y distritos concederán importancia, desde en el diseño, a la consulta tripartita para poder construir las plantas conforme a la situación real de su zona, sin ningún defecto que pudiera ocasionarles el remordimiento en un futuro, estrecharán la cooperación con los militares, así como vigorizarán la movilización de su población para implementar la política del Partido.
  Aun cuando hayan levantado magníficos edificios de producción y los hayan dotado de equipos modernos, si no normalizan el funcionamiento de la fábrica por la escasez de materias primas y materiales o por otras causas, esto constituye un delito ante el Partido, el Estado, la población y los constructores militares.
  Es preciso empeñarse desde ahora en levantar bases de materias primas y reforzar el personal técnico de las fábricas de industria local, así como mantener el principio de apoyarse en las propias fuerzas, la ciencia y la técnica para garantizar el desarrollo sostenido de sus respectivas ciudades y distritos.
  Lo más importante es hacer de la transformación de las fábricas de industria local una buena oportunidad en que los funcionarios y habitantes del distrito tengan confianza en sí mismos y tomen la decisión de construir una vida y cultura envidiables al apreciar todas las cosas de su tierra natal, cultivarlas con esmero y aprovecharlas al máximo.
  En otras palabras, hacer de la ejecución de la nueva política de desarrollo local un proceso para potenciar la función y el papel de los órganos locales del Partido y el poder y acelerar considerablemente las tres revoluciones: la ideológica, la técnica y la cultural.
  He aquí el objetivo principal que ha perseguido el Partido al concebir la revolución de la industria local.
  Los mismos secretarios jefe del Partido en las ciudades y distritos deben mostrar con su cambio y acción que con la firme decisión de enriquecer y mejorar la vida por propia cuenta, pueden convertir la piedra en tesoro y que no existe cosa irrealizable.
  Otro punto importante que no se debe descuidar bajo ningún concepto es prestar atención especial y tomar medidas estrictas para que esa labor no acarree  consecuencias negativas que por el contrario suponen cargas a los pobladores.
  Todos los funcionarios y trabajadores, vinculados a la construcción de fábricas de industria local que se impulsará vigorosamente en todas las ciudades y distritos del país, dedicarán toda su sabiduría y energía a la tarea de gran responsabilidad para hacer realidad el proyecto del Partido y mejorar la vida del pueblo, y prepararán creaciones dignas de orgullo para la patria, la revolución y las generaciones venideras.
  Compañeros:
  A fines de este año veremos una nueva metamorfosis: el magnífico levantamiento de modernas fábricas de industria local en 20 ciudades y distritos del país, incluyendo aquí el distrito de Songchon, como primeros productos de la “política 20x10 para el desarrollo local”.
  Y al cabo de diez años, presenciaremos con gran orgullo y emoción el asentamiento de una sólida base para el progreso del campo, sueño acariciado por tanto tiempo, el pleno funcionamiento de los centros de producción y al pueblo reír a plenitud de tanta felicidad.
  Por esa misma razón nos sentimos infinitamente orgullosos de nuestro trabajo y lucha revolucionarios.
  La magna y sagrada empresa de la cual nos limitábamos a hablar, sin atrevernos a ejecutar, por decenas de años, ha echado a andar.
  Con vistas a transformar el campo y desarrollar rápidamente la industria local a nuestro estilo, construyamos y creemos todos, llenos de confianza y con ímpetu, para acoger una nueva era en que levantamos con nuestras manos las más espléndidas fábricas para el pueblo en este territorio y cultivamos plenamente la felicidad del pueblo con nuestros recursos y técnicas.
  Hoy están reunidos aquí los comandantes de grandes unidades combinadas de distintos niveles en que se han organizado los regimientos 124 y los jefes de estos regimientos.
  Por conducto de ustedes hago un llamado a nuestro ejército.
  Oficiales y soldados del Ejército Popular:
  ¡Sean valerosos siempre en la vanguardia de la lucha para crear y defender la felicidad del pueblo y realizar el anhelo de nuestro Partido!
  ¡El Partido, la patria y el pueblo creen en nuestro ejército!
  Los oficiales y soldados movilizados en esta magna obra serán recordados eternamente como combatientes más perseverantes que representan esta gran época.
  ¡Servir con total entrega a nuestro gran pueblo!
  ¡Adelante hacia nuestra lucha sagrada!