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Historia y tradición de la victoria en la guerra
  El pueblo coreano festeja anualmente el 27 de julio como día de la gran victoria en la guerra.
  Ese triunfo de la heroica Corea, logrado en la década de 1950 bajo la sabia dirección del gran Líder camarada Kim Il Sung, fundador de la República Popular Democrática de Corea, brilla aún más gracias al estimado camarada Kim Jong Un, Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de la República.

Historia de la victoria en la guerra

  Estados Unidos provocó el 25 de junio de 1950 la guerra en Corea con el fin de asfixiar en la cuna nuestra República recién nacida y realizar su ambición de dominio del mundo.
  Los coreanos la llaman Guerra de Liberación de la Patria.
  En ese conflicto, nuestro pueblo hizo a los imperialistas norteamericanos morder el polvo de la derrota, bajo la destacada idea y estrategia militares del gran Líder camarada Kim Il Sung.



  En los días de la guerra, el camarada Kim Il Sung trazó y aplicó con destreza la eminente idea militar y las estrategias, tácticas y métodos de combate audaces y misteriosos a nuestro estilo, dijo Hwang Ryon, conferencista del Museo de la Revolución Coreana, y prosiguió:
  "El gran Líder concibió la destacada idea de transformar la Guerra de Liberación de la Patria en la de todo el pueblo, asegurar con firmeza la superioridad ideo-política y estratégico-táctica del ejército en todo el proceso bélico y cubrir por propia cuenta la demanda material de la guerra y presentó los destacados pensamientos y métodos militares de combinar la operación de grandes unidades con la de las pequeñas y el combate regular con el guerrillero y desplegar el combate de montaña y el nocturno.
  Tales originales ideas y métodos de combate convirtieron en espuma la superioridad numérica y técnica militar de los norteamericanos e hicieron a nuestro pueblo lograr la victoria."
  Los movimientos de grupos de cazadores de aviones y tanques, la defensa apoyada en los túneles y trincheras y otros métodos de combate originales a nuestro estilo, que no hubo en la historia de guerras del mundo, fueron frutos de las relevantes ideas, estrategias y tácticas militares del gran Líder.



  El amor y confianza del camarada Kim Il Sung al pueblo y los soldados del Ejército Popular les animaron a lograr el triunfo en la guerra.
  Consciente de que los encargados de la guerra son el pueblo y los militares y que por ellos existía el Comandante Supremo, él hizo establecer la casa de reposo en el frente para la salud de los combatientes que luchaban en las cotas y poner en ejecución incluso la asistencia médica gratuita general a escala nacional.
  Profundamente inspirados por tal afecto y confianza, los valerosos combatientes del Ejército Popular pusieron de alto manifiesto el heroísmo sin igual, cubriendo con su pecho la boca de la aspillera enemiga o arrojándose como proyectil a los tanques invasores.



  Para la RPDC, los días transcurridos desde que se dispararon las salvas de la victoria en la guerra hasta la fecha fueron también una guerra sin cañonazos contra el imperialismo norteamericano y otras fuerzas hostiles.
  En la década de los 90 del siglo pasado, anotado como el período penoso en la historia de nuestra República, las fuerzas aliadas del imperialismo acaudilladas por EE.UU. recurrieron con más frenesí a las maniobras de aislamiento y estrangulación de nuestra República, cacareando pomposamente acerca del "derrumbe" de nuestra República.
  A la sazón, el gran Dirigente camarada Kim Jong Il defendió la Patria mediante la aplicación de la original política de dar prioridad al ejército.





  Gracias a su extraordinaria inteligencia militar y coraje, pudo salvaguardarse el destino de nuestra Patria y correr de modo vigoroso la historia siempre victoriosa de la RPDC.
  Esta historia y tradición se llevan adelante con brillantez gracias a otro Comandante de acero, camarada Kim Jong Un.

Será eterna la tradición de la victoria

  El estimado camarada Kim Jong Un orienta con energía a nuestro pueblo, militares e integrantes de la nueva generación a continuar con firmeza el noble espíritu de la gran generación vencedora en la guerra.



  Con la publicación de las obras maestras, preparó el gran programa de llevar adelante de modo invariable la gloriosa tradición de la generación vencedora en la guerra e hizo reinar en todo el país el firme espíritu de defensa de la Patria.
  Él hizo armar a los integrantes de la nueva generación con el espíritu de lucha heroica manifestado por nuestro ejército y pueblo en la Guerra de Liberación de la Patria y heredarlo para siempre, afirmó An Yon Mi, conferencista del Museo de la Revolución Coreana, y continuó:
  "Durante la visita al Cementerio de Mártires Participantes en la Guerra de Liberación de la Patria, el estimado camarada Kim Jong Un dijo que el espíritu de defensa de la Patria manifestado por los militares del Ejército Popular durante aquella guerra tiene como su núcleo el espíritu de defensa a ultranza al líder, el patriotismo y el sacrificio heroico de la vida, y estos son la más valiosa herencia ideo-espiritual que las nuevas generaciones deben suceder. A continuación, dijo que el pueblo, los militares y los integrantes de la nueva generación deberían considerar como el preciado bien ideo-espiritual y llevar adelante para siempre el espíritu de defensa de la Patria y el heroísmo masivo de la década de 1950."



  El estimado camarada Kim Jong Un hizo levantar como el monumento de la época el Museo de la Victoria en la Guerra de Liberación de la Patria para transmitir largamente la historia y la tradición de la victoria de aquella gran década como el preciado patrimonio revolucionario de la Corea del Juche.



  Escogió el solar sobre el terreno, tomó las medidas necesarias al diseño, la organización de manos de obra y el aseguramiento de materiales y examinó uno por uno los objetos históricos a exhibirse en el museo, haciendo la comprobación histórica de varios datos.
  Después, acudió varias veces al campo de su edificación y dirigió acabar en máximo nivel todos los elementos del museo para que fuesen evidente prueba de la destacada inteligencia militar y autóctonos métodos de combate del gran Líder Kim Il Sung.





  También hizo tradicional celebrar anualmente con profunda significación el día de la victoria en la guerra, invitando a Pyongyang como delegados a los veteranos de guerra.
  Él exaltó a la generación vencedora en la guerra como la heroica que echó el firme cimiento de nuestra República en medio de la tempestad de la historia y como prototipo del indoblegable y gran pueblo coreano.



  El estimado camarada Kim Jong Un invitó a las conferencistas del sector de materiales históricos revolucionarios de la victoria en la guerra a la octava Conferencia Nacional de Veteranos de Guerra y las orientó a cumplir con la misión de vigorosas agitadoras y educadoras que inculcan firmemente en los corazones de los habitantes, militares e integrantes de la nueva generación el espíritu y estilo de lucha heroica de la gran década.
  Él presentó como la línea general para la construcción de las fuerzas armadas revolucionarias el hacer invencible al Ejército Popular para que se lleve adelante de modo invariable la tradición de la victoria.
  Expuso la idea sobre los 3 elementos de las fuerzas armadas: el militar, el arma y la ideología, y dio la definición de que la última es el factor medular que determina el carácter, la fisonomía y el poderío de ellas.
  Dirigió sobre el terreno los simulacros militares de las grandes unidades combinadas del EPC, infundiendo inteligencia y valentía a los soldados y oficiales.



  Bajo su enérgica dirección, se ha logrado gran avance en la consolidación del poderío de defensa nacional.
  El estimado camarada Kim Jong Un fortaleció y desarrolló nuestra República como la potencia militar que ninguna fuerza hostil se atreve a tocar, al llevar a cabo la histórica causa por la perfección de las fuerzas armadas nucleares del Estado.
  La línea de desarrollo simultáneo de la construcción de la economía y la de las fuerzas armadas nucleares, la legalización de la política de fortalecerlas y los armamentos omnipotentes que simbolizan el progreso, la modernidad y la valentía de nuestro Estado demuestran que en esta potencia inviolable por ningún ejército grande corre de modo invariable la tradición de la victoria de la generación triunfadora en la guerra.





  Las imborrables proezas del gran Líder en la victoria de la guerra y la tradición de victoria creada por los participantes en la Guerra de Liberación de la Patria devienen la más preciada riqueza ideo-espiritual para la nueva generación.
  La historia de nuestra República muestra que por enaltecer al líder destacado, se hace grande la historia de la victoria en la guerra y se perpetúa su tradición.