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Dos tradiciones contrarias
  En la década de 1950, el pueblo coreano salió victorioso en la guerra de 3 años contra la invasión armada del imperialismo norteamericano.








  En cuanto al factor de su victoria en la Guerra de Liberación de la Patria, el doctor y candidato a profesor titular, Choe Myong Bok, profesor de la Universidad Kim Il Sung, apuntó:
  "El estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del Trabajo de Corea señaló en varias obras maestras que ese triunfo se debió a la destacada idea militar, autóctonos métodos de combate y hábiles estrategias y tácticas del gran Líder y al patriotismo y el indoblegable espíritu manifestados por nuestro pueblo al haber luchado dedicando sin titubeo propia vida, en respuesta al llamado del líder."
  Si es la vergonzosa tradición de Estados Unidos recibir duros golpes desde la década de 1950 del siglo pasado hasta hoy, la orgullosa de la Corea heroica consiste en asestarle a cada paso demoledor golpe a aquél que se porta con insolencia apoyándose en su poderío obeso.
  Las dos tradiciones contrarias comprueban la verdad de la historia de que el líder de cada país determina el destino del país y pueblo.

Primera tragedia de EE. UU; se rompe el mito de su supremacía

  El 25 de junio de 1950, EE.UU. prendió el fuego a la guerra contra la RPDC recién nacida, asegurando de modo jactancioso que la ocuparía dentro de 72 horas.
  Esas 72 horas se repitieron centenares de veces y al cabo de más de 27 mil horas, es decir a 1129 días, o sea, a 3 años, se produjo la peor tragedia político-militar; es que ese imperio se puso de rodillas ante el pueblo coreano y se colocó en la situación del sol poniente.
  Después de firmado el acuerdo de armisticio, Eisenhower, entonces presidente norteamericano, confesó en su discurso radial: "El costo fue enorme. Esto ha sido trágico y amargo."
  La madre de Clack dijo que su hijo lloró tristemente luego de firmar el acta de armisticio, en otra palabra la de capitulación, porque se hizo el primer general norteamericano vencido en su historia.
  EE. UU., que salió siempre victorioso en más de 110 guerras, fue derrotado en Corea, porque no conocía bien de su pueblo.
  Quien lo guió a la victoria en la Guerra de Liberación de la Patria fue el gran Líder Kim Il Sung, fundador de la Corea Socialista. Él había organizado y orientado a la victoria la lucha armada de 20 años contra el imperialismo japonés y logrado la histórica causa de la liberación de la patria.
  El primer día del estallido de la guerra, él señaló en la reunión extraordinaria del Consejo de Ministros:
  "Los norteamericanos se han equivocado de los coreanos. Debemos demostrarles lo que somos los coreanos."
  A continuación dictó la orden de frustrar la invasión armada enemiga y pasarse de inmediato al contraataque decisivo y aniquilar a los agresores.
  Ante el hecho de que el EPC se pasó al contraataque y liberó Seúl, baluarte enemigo, al cabo de 72 horas, numerosos extranjeros que se preocupaban del futuro de nuestra joven República se admiraron del gran coraje y extraordinaria arte de mando militar del camarada Kim Il Sung.
  Al batir desde principio del conflicto el mito de la "supremacía" norteamericana, nuestro país se llamó Corea heroica.
  Las vergonzosas tradiciones de EE.UU., que probó su primera tragedia, continuaron durante más de 70 años desde entonces.
   
Botín de Corea, buque espía "Pueblo"

  El 23 de enero de 1968, 7 marineros del Ejército Popular de Corea capturaron el buque espía armado norteamericano "Pueblo" que se había infiltrado en las aguas jurisdiccionales de la RPDC.


  Sus tripulantes estuvieron presos durante 11 meses en nuestro país.
  Al principio, Washington trató de engañar a la opinión pública diciendo que en el momento de la captura, el buque "Pueblo" estaba fuera del mar de la RPDC y era una embarcación civil de investigación oceanográfica. Y lejos de ofrecernos la excusa, ubicó enorme cantidad de armamentos en torno a la península coreana y nos amenazó con agredir a Corea al no devolverle el barco y sus tripulantes.  
  Preocupados por las relaciones futuras con Estados Unidos, hubo países que nos recomendaban accederlo.
  En aquel entonces, el gran Líder Kim Il Sung declaró rotundamente ante el mundo: ¡Responderemos a la represalia enemiga con la represalia y a la guerra total con la guerra total!



 
 
  Los tripulantes prisioneros del buque "Pueblo" reconocieron que habían invadido las aguas jurisdiccionales de la RPDC para recoger informaciones.
  En fin de cuentas, EE.UU. se vio obligado a ofrecer excusas a nuestra República ante el mundo y los tripulantes del barco "Pueblo" fueron expulsados del territorio nacional.
  Este suceso ecuménico de que EE. UU. no supo cómo portarse aun después de ser arrebatado su barco por primera vez en su historia fue realmente la gran derrota humillante que Washington afrontó después de la guerra.

 

  El barco "Pueblo", botín de Corea y símbolo de la derrota de EE.UU., está detenido hoy también en el río Pothong de Pyongyang, siendo objeto de la denuncia y odio de la sociedad internacional.

Vergüenza sufrida en la confrontación nuclear RPDC y EE.UU.

  En 1993, Estados Unidos realizó con frenesí los ejercicios militares conjuntos "Team Spirit" contra la RPDC, pretextando la "sospecha nuclear". Los llevaron a cabo en la península coreana y en aguas de sus contornos con la movilización de enorme cantidad de aviones y buques ultramodernos que portaban bombas atómicas, otros distintos medios de ataque nuclear, y más de 200 mil efectivos, despidiendo el intenso olor a pólvora.
  Cuando se creaba la situación crítica en que se podía estallar la guerra en cualquier momento en nuestro país, el comandante supremo del EPC, camarada Kim Jong Il, declaró el estado de preguerra a todo el país, todo el pueblo y todo el ejército. E hizo publicar a través de la declaración del gobierno, que la RPDC se retira del Tratado de no Proliferación de Armas Nucleares.
  Esto se hizo una declaración de bomba inesperada para EE.UU. que se jactaba de la "única superpotencia" del mundo.
  Se celebraron las conversaciones de alto nivel entre la RPDC y Estados Unidos y los gringos se vieron obligados a poner su firma en el Acuerdo Básico Corea-EE.UU. destinado a resolver por vía pacífica ese "problema nuclear". Y dirigió al gran Dirigente Kim Jong Il el excepcional mensaje de garantía sin precedente en que se comprometió a cumplirlo con lealtad, en nombre del presidente de Estados Unidos de América.
  Al salir victoriosa la RPDC en lo político, militar y diplomático en las negociaciones nucleares entre los dos países, EE.UU. volvió a sufrir otra gran derrota.

RPDC obtiene triunfos sucesivos

  Frente a la amenaza nuclear norteamericana que se tornaba más perversa al entrar en el siglo 21, la RPDC se dirigió a fortalecer más el disuasivo de la guerra, la capacidad de autodefensa nacional.
  Cuando la RPDC llevó a cabo la prueba nuclear y el lanzamiento del satélite artificial de Tierra, como ejercicios de sus derechos, Estados Unidos instigó vilmente al Consejo de Seguridad de las NN.UU. a aprobar la provocativa "resolución de sanción" contra ella.
  Sobre todo, cuestionando la tercera prueba nuclear subterránea efectuada por ella en 2013, volvió a fraguar la "resolución de sanciones"  más intensivas y se enfrascó histéricamente en las maniobras militares conjuntas tendentes a prender fuego a la mecha de la guerra termonuclear, con la movilización de enormes fuerzas armadas agresivas.


  Precisamente en aquel entonces, es decir en la sesión plenaria de marzo de 2013 del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, su Secretario General Kim Jong Un trazó el lineamiento de promover de modo simultáneo la construcción económica y la de las fuerzas armadas nucleares, apuntó el doctor y candidato a profesor titular Jang Yong Chol, educador de la Universidad Kim Il Sung, y continuó.
  "En aquel encuentro, el estimado camarada Kim Jong Un señaló que el nuevo lineamiento de nuestro Partido no es una medida temporal para hacer frente a la situación en brusco cambio, sino la línea estratégica que ha de ser mantenida de manera permanente, a partir de los máximos intereses de nuestra revolución."
  Gracias a su destreza genial y coraje audaz y perseverante se produjeron de modo sucesivo y simultáneo los acontecimientos extraordinarios que asombraron al mundo y se realizó la gran causa histórica del completamiento de las fuerzas armadas nucleares del Estado. En Corea creció la economía y surgieron innumerables creaciones, frutos del espíritu del apoyo en sus propias fuerzas.
  En fin de cuentas, EE. UU. fracasó de nuevo en su intento de impedir el avance de nuestra República por todos los medios.
  En la conferencia de prensa concedida después de la histórica y primera Cumbre Corea-EE.UU. en junio de 2018 entre el estimado camarada Kim Jong Un y el presidente norteamericano Trump, hasta los medios conservadores de la prensa estadounidense dio a conocer que Trump panegirizó al Dirigente coreano diciendo: El Presidente Kim Jong Un posee los grandes rasgos. Es humorístico y juicioso y ama a su pueblo.
 
  Es la orgullosa tradición de la RPDC triunfar sin falta en la lucha enfrentándose a la intransigencia con la súper firmeza, siempre en fiel acato a la idea y dirección del Líder.
  Gracias al estimado camarada Kim Jong Un, otro gran hombre sin igual, lucen de modo invariable las tradiciones siempre victoriosas.