/ Extra
Crecen con gallardía y amplia sonrisa
  El 6 de junio de 1946 se fundó la Organización de Niños de Corea.
  Los unionistas crecen como fidedignos pilares del país, sin envidiar nada a nadie en el mundo, bajo el amor de los grandes hombres sin par.

En aras de las posteridades

  El gran Líder Generalísimo Kim Il Sung, fundador de la Corea socialista, implantó el régimen de la enseñanza gratuita general y crió a todos los niños del país como auténticos hijos de la patria, vistiéndolos con el nuevo uniforme escolar.
  El gran Dirigente Generalísimo Kim Jong Il no escatimó nada para los escolares y niños, considerando su crianza como un asunto importante vinculado con el futuro de la revolución.
  En cada período y etapa del desarrollo de la revolución, ellos atendieron cordialmente y paso a paso las labores de la Organización de Niños y se hicieron siempre sus entrañables maestros y atentos padres.
  El estimado padre Mariscal Kim Jong Un prodiga las muestras de su insondable amor y benevolencia a sus integrantes, tratándolos como preciosos tesoros incomparables ni siquiera con montones de oro y como la totalidad de las esperanzas y el porvenir.



  Hizo celebrar cada año con solemnidad y como actividad tradicional el aniversario de la fundación de la Organización de Niños y asistió en persona a la cita de los pequeños para formular votos por su radiante futuro, aunque estaba muy atareado para atender los asuntos del país.
  Gracias a él, en nuestro país se ponen en práctica las políticas de ofrecer a todos los alumnos el uniforme, cartera, calzados y artículos escolares, crear las condiciones de crianza a los huérfanos y rehabilitar en forma moderna los campamentos, palacios y casa de escolares y niños de todo el país. Tales medidas en bien de las generaciones venideras se incrementan día a día.



  Es precisamente él, quien presentó la educación de las posteridades como el primer asunto nacional y estampó las huellas de su primera visita de orientación de 2017 en la Fábrica de Carteras de Pyongyang con el deseo de ofrecer las mochilas a los niños escolares, se tomó la foto memorable el primer día de 2023 junto con los delegados del 9° Congreso de la Organización de Niños de Corea, con el deseo de que todos los pequeños del país gozaran de la salud y crecieran con más lozanía y gallardía como talentos preparados en lo intelectual, moral y físico, en aras del porvenir de nuestra patria, y se encontró el primero de enero de este año con los escolares y niños participantes en la función en saludo al nuevo año 2026, formulándoles mejores votos.

No envidiamos nada a nadie en el mundo

  El estimado padre Mariscal Kim Jong Un atiende a todos los niños de esta tierra con el mismo sentimiento que la madre afectuosa que no se siente satisfecha nunca en obras para sus hijos.
  Su amor hizo nacer por doquier en el país las bases de educación extraescolar de los niños y los nidos de los huérfanos.







  Gracias a la iniciativa y enérgica dirección del estimado padre Mariscal Kim Jong Un, se levantó el Hospital Pediátrico Okryu dispuesto de distintas salas de terapéutica, operación y hospitalización, para no hablar de las aulas para los escolares hospitalizados y lugares de juego y descanso.







  Las edificaciones monumentales levantadas para nuestros escolares y niños son el cristaloide del cálido afecto del estimado padre Mariscal Kim Jong Un quien traza más que nada la política a favor de los infantes, desvelándose siempre por las posteridades.
  En distintos lugares del mundo se producen el trágico cierre de las escuelas a causa de los incesantes conflictos y crisis, el creciente tráfico de niños, disparos en los centros docentes y distintas clases de la delincuencia juvenil e infantil.
  Pero, en nuestro país, los escolares aprenden a sus anchas, acumulando ricos conocimientos, gracias a los beneficios de la enseñanza gratuita y hacen florecer plenamente propios talentos en las bases de la educación extraescolar, incluyendo los palacios y campamentos de niños. Eso es el privilegio de que gozan los miembros de la Organización de Niños.









  Por eso, al término de la visita al Palacio de Escolares y Niños de Mangyongdae, los extranjeros dijeron al unísono: "Deseo renacer en Corea". "En este mundo no existen niños más felices que los coreanos".
  El ingente amor del estimado padre Mariscal Kim Jong Un a los descendientes, sirve del nutriente para formar a los niños escolares como magníficos protagonistas de la Corea próspera.
  Bajo su amparo, los miembros de la Organización de Niños de Corea crecen como firmes revolucionarios y patriotas que saben lo preciosa que es la patria y dedicar todo lo suyo en bien de ésta y la revolución, entonando la canción "No envidiamos nada a nadie en el mundo".





  Nuestros niños que crecen con gallardía y amplia sonrisa en sus rostros, representan el espléndido porvenir de Corea.