/ Política - ¡Servir al pueblo!
Enseñó hasta método de servicio
  En el Hospital Oftalmológico Universal Ryugyong sito en Pyongyang tiene hasta la tienda de anteojos.
  Allí es donde se ponen a la venta las lentes elaboradas según diagnosis y receta científicas, y otras funcionales de distintas formas, hechas de acuerdo con el gusto, sexo y características por edad.
  El estimado camarada Kim Jong Un la recorrió en octubre de 2016 durante su visita al hospital recién construido.


  Aquel día, se mostró satisfecho de que los departamentos estaban llenos de distintos géneros de gafas, piezas y aparatos ópticos.
  Viendo a una vendedora escoger y poner los espejuelos en la cara de un funcionario, él preguntó a ella por qué los seleccionó.
  Ella le dijo que los escogió porque él no debía llevar las gafas pequeñas, desde el punto de vista profesional. Al escucharla, el estimado camarada Kim Jong Un acentuó que los servidores de la tienda debían estar capaces de escoger las gafas adecuadas a la forma de los rostros humanos.
  Y agregó que debían hacerlo, porque había personas que tenían las cejas oscuras o claras, y el ancho o estrecho espacio entre los ojos.
  Además, al verla escoger y entregar otros espejuelos a ese funcionario, volvió a preguntarle con qué idea los seleccionó.
  La dependiente contestó que el color intenso se debió a la ceja clara y la armadura plástica era para prevenir la oxidación por el sudor.
  Al oírla, él esbozó amplia sonrisa en su rostro, llamándola especialista de las cejas, con tono afectuoso.
  Al ver al estimado camarada Kim Jong Un prestar minuciosa atención para que no hubiera ninguna falta en las actividades de servicio, tanto los funcionarios como la dependiente no pudieron contener la emoción.