Publicada declaración del portavoz del Ministerio de Defensa Nacional de la RPDC
En los últimos tiempos se agrava más que antes la tensión militar en los alrededores de la Península Coreana, debido a los frenéticos actos provocadores de los países enemigos destinados a mejorar el nivel de su disposición de guerra contra la RPDC.
A medida que se libran diariamente los fanáticos ejercicios bélicos de movilidad al aire libre de gran envergadura en toda la extensión de la República de Corea, EE.UU. y los belicistas del círculo militar de la RC desarrollan a partir del día 26 Freedom Flag, entrenamiento aéreo combinado de gran dimensión de carácter provocativo contra la RPDC, con la movilización de enormes fuerzas armadas aéreas.
EE.UU. y la RC movilizan en el simulacro hasta los aviones de combate, los AWACS, las nodrizas y los drones de ataque de las fuerzas terrestres, navales y aéreas y la infantería de marina.
El hecho confirma claramente la diferencia entre el "carácter defensivo" del simulacro de que hablan cínicamente EE.UU. y la RC, y su verdadero objetivo militar.
La expedición marina no.° 3 de la infantería de marina norteamericana, tropa de avanzada de la agresión a ultramar, desarrolló por primera vez en el territorio de la RC el ejercicio de reconocimiento multiespacial que se libraba en Hawai, y dice sin escrúpulos que su objetivo principal reside en apoyar Kill Chain, sistema de ataque preventivo de la RC contra la RPDC.
El hecho muestra la peligrosidad del designio militar que persiguen los países enemigos.
Debido a las abiertas maniobras militares hostiles de EE.UU. y la RC, que acceden al combate real en forma de ataque preventivo, se crea una amenaza intolerable al ambiente de seguridad del Estado.
Esta grave realidad urge la aplicación práctica de las contramedidas más fuertes para impedir y extirpar los factores peligrosos de todo tipo.
Cualquier acción hostil que atenta de cerca contra el derecho de seguridad estatal será el objeto del ejercicio legítimo de la soberanía de las fuerzas armadas de la RPDC.
No hay límite en nuestra opción encaminada a mantener la fuerte disposición disuasoria para reaccionar con eficacia a todas las amenazas procedentes de las maniobras militares de EE.UU. y sus seguidores y mejorar la capacidad de controlar la situación de la Península y la región.
La más obvia opción de confrontación afronta la más clara voluntad de reacción.
Nuestras fuerzas armadas frenarán con la fuerza las amenazas y accionarán sólo con la manera comprensible por los países enemigos.
No existe el veto en la palestra de ejecución del legítimo derecho a autodefensa de la RPDC.