Comentario de ACNC
Las maniobras para la resucitación militarista de Japón tendente al rearme pasan a la etapa de intensa ubicación de los medios de ataque preventivo en posición de combate.
Hace poco, el Ministerio de Defensa Nacional de este país isleño dio a conocer oficialmente que colocará en posición de guerra por primera vez en la ciudad Kumamoto los proyectiles teledirigidos tierra-mar tipo 12, misiles cuyo alcance se ha alargado de modo considerable, apunta.
Japón planea colocar el misil tierra-tierra para la supuesta "defensa de la isla" en la prefectura Shizuoka dentro de este mes y gradualmente los misiles de largo alcance en las zonas de acantonamiento del "cuerpo de autodefensa" en Hokkaido y la prefectura Miyazaki después del siguiente año.
Si ello se hace realidad, Japón dispondrá en todo su territorio, de los misiles bajo cuyo alcance estarán los países vecinos.
Actualmente, Tokio habla de modo abierto de que el desarrollo y el emplazamiento de esos misiles a largo alcance devienen el "núcleo de la capacidad de ataque a base enemiga" e invierte en ello fabulosos recursos humanos y materiales, afirma y subraya que esto emana cabalmente del intento de completar los preparativos de guerra para la reagresión.
Huelga decir que el blanco de esos medios de golpe a largo alcance será, entre otros países vecinos, el nuestro que Japón calificó como "inminente amenaza" y "el mayor desafío estratégico sin precedentes".
Si el país isleño sigue actuando con insolencia como ahora, pese a la honda preocupación y enérgica crítica, se verá obligado a tocar la ingrata "línea roja" que llevará el archipiélago a irse a pique.