/ Política - ¡Servir al pueblo!
Palacio de huérfanos, cuna de felicidad
  En la República Popular Democrática de Corea los niños sin padres crecen sin quedarse tristes.
  Un día, el estimado camarada Kim Jong Un recorrió el Asilo de Niños y el Orfanato de Pyongyang.


  En aquella ocasión, contemplando el panorama de dos establecimientos de crianza infantil, levantados magníficamente, él dijo con tono alegre:
  "El Asilo de Niños y el Orfanato de Pyongyang son elegantes aunque los vea tantas veces. Son realmente magníficos. No habrá en el mundo los palacios de niños, cunas de la dicha, excelentes como éstos."
  Aquel día, él afirmó:
  "Al ver a los infantes juguetear graciosamente con rostros sonrientes en el Asilos de Niños y el Orfanato de Pyongyang, surgen el orgullo y la dignidad de haber trabajado costosamente para levantarlos, y la ambición sobre el trabajo que hacer en adelante y la confianza en sí mismo."


  Es tan intenso su deseo de ofrecer a los huérfanos la cuna de la felicidad, que él encuentra en el aspecto dichoso de ellos su orgullo y dignidad de hacer la revolución.
  Gracias al estimado padre Mariscal Kim Jong Un, quien no escatima nada en bien de las posteridades, los huérfanos crecen felizmente en los paraísos de los huérfanos, cunas de la felicidad en nuestro país.