Solar de casa de reposo escogido en persona
En enero de 2014, tan pronto como terminó la visita de orientación a la Academia Estatal de Ciencias, él se dirigió hacia el lago Yonphung, sin tener ni una tregua de reposo.

Fue para escoger el terreno, donde colocarse la Casa de Reposo de Científicos.
Llegado al destino, él afirmó a un funcionario acompañante de la Academia Estatal de Ciencias:
"En el verano del año pasado recorrí dos veces a bordo de un barco los contornos de este lago Yonphung, para escoger terreno de la Casa de Reposo de los científicos y encontré este lugar."
El cuadro acompañante no pudo contener la emoción.
Contemplándolo con cariño, él señaló con tono conmovedor que deben ofrecer lo todo en máximo nivel a los científicos.
Gracias a su noble propósito, se levantó en unos meses la Casa de Reposo de Científicos de Yonphung que merece ser llamada hotel para científicos o palacio de científicos.
Este nuevo establecimiento no es una simple creación arquitectónica, sino el cristaloide de la benevolencia dispensada por el estimado camarada