/ Política - ¡Servir al pueblo!
Amor a los huérfanos
  En la RPDC, todos los huérfanos llaman padre al estimado Mariscal Kim Jong Un.
  Desde la antigüedad, la palabra "huérfano" ha sido el pronombre de la compasión y las desgracias.
  En nuestro país existen también los niños sin padres, pero no, los desamparados.

Casa de huérfanos, sita siempre en lo más hondo del corazón

  Con motivo del Día Internacional de la Infancia, Primero de Junio, los padres acuden a las casas-cuna y jardines de infancia para asistir a los juegos de recreación deportiva y función artística de los niños.
  El 1° de junio de 2014, el estimado padre Mariscal Kim Jong Un estuvo en el Orfanato de Pyongyang, vencido por el deseo de ver a los infantes internados en ocasión de la efeméride.
  Al verle entrar en la sala de diversiones infantiles, diciendo a dónde iría sin venir a ver a los niños del Orfanato el día de la infancia, los pequeños se echaron a su seno.
  El padre Mariscal abrazó a cada uno de ellos cordialmente, aconsejándoles no tener prisa para no caer al suelo y les preguntó con ternura qué juegos hicieron y qué alimentos sabrosos comieron ese día.
  Los aludidos enumeraron animadamente los nombres de los alimentos y meriendas que comieron, contándolos con dedos como si estuvieran ante propio padre carnal.
  Entonces, él con amplia sonrisa en su rostro afirmó que le alegraba verlos reir.
  Y agregó: En la actualidad, a una orilla del río Taedong, están levantándose un asilo de niños y un orfanato, modernos. En el año venidero vosotros podréis celebrar el primero de junio en esos nuevos establecimientos.
  Desde aquel día, los pequeños aguardaron el día de la mudanza, contando con dedos los días.
  El día de traslado a la nueva cuna edificada gracias al amor del estimado padre Mariscal Kim Jong Un, ellos estuvieron tan alegres que no supieron cómo hacer.
  Precisamente en aquel orfanato, el estimado Mariscal celebró la fiesta del Año Nuevo 2015 junto con los huérfanos, cumpliendo la promesa de volver a verlos, hecha durante la anterior visita.
  Dijo con tono satisfecho que todos los pequeños se hicieron gordos, elegantes, gallardos y vivarachos.
  De hecho, parecía padre carnal de ellos.


  En todos los centros donde viven los niños sin padres se palpa el cálido afecto del padre Mariscal.
  El primero de junio de 2015, acudió al Asilo de Niños y el Orfanato de Wonsan en vísperas de su inauguración.
  Se mostró muy contento por poder cumplir la promesa hecha con los pequeños, de abrir sus puertas en ocasión del Día Internacional de la Infancia, y dijo: Si hacemos cortar a los niños la cinta de inauguración, ellos nunca olvidarán ese suceso, aún después de ser adultos.
  Por ser la cuna de los huérfanos que añoran más que nadie el afecto paternal, los asilos de niños y orfanatos de todo el país viven siempre en el alma del estimado padre Mariscal Kim Jong Un.

Encomienda del padre carnal

  Para el estimado padre Mariscal Kim Jong Un, el momento más feliz de la vida es cuando resuenan las alegres risas y cantares de los niños.
  Por eso, en una ocasión él señaló: Dedicar más devoción a los niños cuando se torna más difícil la situación y avanzar con tenacidad hacia el futuro comunista, merced al poderío de ese amor, deben ser el modo de avance y desarrollo de nuestra revolución.
  El estimado Mariscal visitó por primera vez el Asilo de Niños y el Orfanato de Pyongyang, el 3 de febrero de 2014.
  En aquella ocasión dijo que los huérfanos sienten intensa añoranza por el afecto, más que nadie, y exhortó a criarlos bien como seres alegres, en lugar de sus padres.
  Con posterioridad, él realizó la visita a numerosos asilos de niños y orfanatos, haciéndoles muestras de su particular afecto.
  Se desveló incluso por la crianza y educación de los niños, el suministro de materiales y la terapéutica y prevención, diciendo que la preocupación por los niños sin padres le impedía conciliar el sueño y que él mismo se haría padre de ellos.
  Está guardado en lo hondo del corazón de los internados en aquellos establecimientos de crianza infantil el afecto del padre quien ora calculó en persona en su agenda la cantidad de pescados a suministrarse a los desamparados en un muelle batido por furiosos vientos, ora hizo levantar una moderna empresa pesquera especializada en el abastecimiento de los pescados a todos los asilos de niños y orfanatos, ora hizo disponerlos de nuevos cubiertos.
  La directora del Orfanato de Pyongyang, Choe Song Ran, honrada con el título Maestra del Pueblo, se refirió al encargo que el estimado padre Mariscal Kim Jong Un les daba cada vez que venía a este centro de crianza.
  "El estimado Mariscal estuvo 6 veces en nuestro orfanato. Cada vez que vino, nos recomendó criar bien a los huérfanos y dijo con tono afectuoso que ello es su petición.
  Nuestro Mariscal se ha hecho padre carnal de todos los huérfanos."


  Tal como desea el estimado padre Mariscal Kim Jong Un, los niños sin padres de todo el país crecen lozanos, con el sueño de ser renombrados científicos, artistas, deportistas y héroes.
  Él les dispensa inmenso afecto, diciendo que todos ellos son sus hijos y él es el mayor rico de los proles.
  Bajo su regazo, todos ellos crecen sin envidiar nada a nadie en el mundo.