"Libreta de opiniones"
En aquella ocasión valoró mucho la "libreta de opiniones" de que se valía la fábrica.
Señaló que según decían, actualmente la planta la colocaba en las tiendas para recoger las opiniones sobre sus productos y tomarlas en cuenta en la producción, lo cual era la cosa loable.
Y dio recomendaciones de prestar oídos a la rigurosa evaluación de los usuarios y estudiar a fondo los gustos del pueblo convenientes a las características por edades, temporadas y oficios, para producir en cantidades los calzados que alegran al pueblo y se demandan con preferencia por éste.


Aquel día, el estimado camarada
Él valoró en alto la "libreta de opiniones" porque deseaba a los funcionarios hacer siempre las cosas que agradan y alegran al pueblo.