Hizo observar hasta la hora de tomar la siesta de los niños
Ese día, él dijo a sus empleados que vino inmediatamente después de haber pronunciado el mensaje del año nuevo, con el deseo de celebrar la fiesta junto con los huérfanos nostálgicos por el afecto de sus padres.
Recorrió primero el asilo infantil y se trasladó al orfanato.
Él vio en una habitación, a los niños cantar al son del órgano que les tocaba la educadora.
Aquella alegre escena le hizo dibujar amplia sonrisa en su rostro.
Mirándolos, el padre Mariscal preguntó a la directora del orfanato si no hacía falta acostar a los niños, ya que al parecer, era la hora de siesta.
Ella le dijo que ello no era tan importante y cómo se acostarían los niños en la cama, si vino el padre Mariscal.
Al oírlo, él meneó la cabeza señalando con voz preocupante que su presencia no debía ser motivo para no dormirlos.
Los huérfanos le expresaron también el deseo de seguir cantando y no ir a la cama, apuntó la conferencista del Museo de la Revolución Coreana, Kim Kyong A, y prosiguió:
"Tras mirar con ternura a los niños huérfanos, el estimado camarada
Ratos después, el Mariscal preguntó a la directora si los niños conocían su cama.
Al escuchar que sí, él urgió con tono afectuoso a los pequeños que ocuparan sus camitas.
Los niños corrieron a porfía a sus camas, se acostaron y se pusieron a conciliar el sueño, cubriéndose con el edredón."
No era gran problema no observar una vez la hora de la siesta, porque cada día se repetía el mismo horario.
Además, aquel día era la fiesta y en particular, el de la visita extraordinaria del padre Mariscal a quien los niños deseaban ver siempre de cerca.
Sin embargo, el estimado Mariscal dio mucha importancia al tiempo de la siesta, con la preocupación de que su incumplimiento pudiera estorbar aunque fuese un poco, el crecimiento y educación de los niños sin padres.
Tras contemplar con mirada afectuosa a los pequeños durmiendo, él recorrió varios puntos del orfanato, interesándose si no había inconveniencia alguna en la vida de ellos.
En ese momento, los niños estaban en profundo sueño.