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Cuaderno Mindulle
  El diente de león es la planta que crece por doquier en Corea.
  Mindulle, su nombre en coreano, se ha hecho la marca del cuaderno que usan con gusto nuestros niños y escolares.
  Con el deseo de ver a las posteridades usar a sus anchas desde niñez los artículos escolares hechos en el país, el estimado camarada Kim Jong Un tomó la iniciativa de construir su fábrica y eligió hasta su marca Mindulle.
  Kim Song Il, jefe técnico de la Fábrica de Cuadernos Mundulle, dijo que él se desveló mucho para ofrecer en cantidades mejores cuadernos a las posteridades y agregó:
  "El estimado camarada Kim Jong Un vino a vernos el 18 de abril de 2016, cuando la planta tenía la capacidad de producir anualmente 50 millones de cuadernos.
  A la sazón, lo considerábamos como gran éxito. Pero, él abrigaba el deseo de fabricar 150 millones de cuadernos, cifra que se necesitaba sin falta para suministrarlos con suficiencia a los niños y escolares.
  Por eso, esta cifra de producción se hizo un encargo dado por él a nuestra fábrica."




 
  En tiempo posterior, el estimado camarada Kim Jong Un condujo a lograr el incremento productivo, enseñando incluso la vía para hacer automáticos los equipos.
  Gracias a su enérgica orientación, la fábrica llegó en 2024 a producir anualmente 150 millones de cuadernos y tiene hoy la firme perspectiva de incrementarlo aún más.
  La planta que dio su primer paso con la fabricación de los cuadernos para escribir, confecciona ahora los de escritorio, y otros de ejercicios y láminas de dibujos que ayudan al desarrollo intelectual de los niños.
  En la actualidad, llegan a centenares los cuadernos Mindulle que se ofrecen a un estudiante durante los cursos del jardín de infancia, primario, secundario básico, secundario alto y universitario, según la norma de su suministro.
  Si el estimado camarada Kim Jong Un prestó tanta atención a los cuadernos Mindulle a proporcionarse a cada alumno, ello no se debió a la simple razón de que ellos se destinaban al uso de nuestras posteridades.
  Se debió a su inmenso deseo de que las nuevas generaciones cultiven desde niño el amor a lo suyo, usando los artículos escolares hechos en el país, y crezcan como auténticos pilares de la futura patria.