A nuestro estilo elegante
Un día de septiembre de 2013, él acudió al Estadio Primero de Mayo situado en la isla Rungna de Pyongyang.

En ese establecimiento deportivo de gran dimensión y peculiar forma, con una cabida para 150 mil personas, se efectuaron en el pasado muchos juegos y eventos nacionales e internacionales.
Ese día, tras cerciorarse de los asientos de la gradería, él propuso cambiarlos totalmente por otros cómodos y vistosos y dio instrucciones acerca de la rehabilitación del estadio. A continuación dijo que esa obra es una empresa importante para desarrollar aún más el deporte del Juche en medio del fervor deportivo que crece día a día, y demostrar el poderío y la civilización del país.
Con posterioridad, se personó de nuevo en el terreno cuando estaba en pleno desarrollo la obra de remodelación, ocasión durante la cual tuvo interés por su marcha, puso en especial énfasis la necesidad de armonizar bien los colores de la gradería, afirmando que si ella tuviera los colores rojo, azul y blanco que simbolizaba la bandera nacional, sería elegante la fisonomía del estadio y prosiguió:
"En el sector de construcción deben dar evidente destaque al tema tanto en el diseño como en la ejecución. En una palabra, hay que hacer hasta en la coloración, que se notara con claridad lo que se deseaba subrayar en lo principal."
Así fue como la gradería del Estadio Primero de Mayo se adornó con los colores rojo, azul y blanco, que simboliza la bandera nacional.