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Novela corta "3 años, 30 años" (8)
  "Ella habrá resaltado en los ejercicios. ¡Cuán lista es esa joven!"
  Han Chol Myong exhaló un suspiró profundo, enrollando con fuerza con dos manos el manual del inglés que tenía en un costado. En estos días, le aquejaba mucho la asignatura de la lengua extranjera. Realmente era una pena ver de cerca los lastimosos esfuerzos del varón corpulento. Hak Son y yo le ayudábamos, pero era lento su desarrollo, a causa de la debilidad de sus conocimientos básicos.
  Parecía que le desalentaban la envidia por mis conocimientos del idioma inglés y la historia de Sol Mi. Él tenía curiosidad por el hecho de que ella, que al principio no se destacaba en los conocimientos, se puso a esta altura ostentosamente al frente de la clase, y a través de la explicación de Hak Son se aclaró su clave.
  Un día, Sol Mi misma vino a verme.
  "Compañero Jun Min, haga el favor de ayudarme. ¿Estamos?"
  Me quedé asustado. Se esbozó hasta la sonrisa en su rostro, como si se olvidara de lo que me había criticado duramente. ¡Cómo daría yo, si soy un varón, la espalda a la cara de la muchacha sonriente!
  "¿Qué deseas? Desde luego, si es cosa que yo pueda ayudarte..."
  Ella se alegró tanto que se me acercó un paso más.
  "Dicen que eres un experto en bellas artes. Por favor, enséñame la pintura. Es decir, deseo que seas mi tutor."
  ¡Ajá! Lancé gritos de alegría para mis adentros. Oí decir que pronto se iniciará la lección de la asignatura de pintura y ahora Sol Mi estaría apurada. Pero disimulando, le pregunté.
  "Pero, ¿hasta qué grado quieres aprender?"
  "Hasta... ser capaz de enseñar a otros."
  ¡Qué absurdidad está diciendo! Tampoco yo me atrevía a enseñar a otros, aunque las había practicado en el círculo de pintura durante varios años en el curso secundario. Todavía si veo a veces magníficas obras pictóricas en una exposición, me sentía aún doloroso como si se me hubiera arrebatado lo mío o me lamentaba inadvertidamente, de mi impotencia de no llegar a tal altura. Sin embargo, esta muchacha lo consideraba como aprendizaje de la manera de hacer tejido de punto.
  "Pero, ¿por qué me has seleccionado, si existen los profesores?"
  Si bien de principio no quería gastar el tiempo en vano por ella, no debía mostrarle indiferencia aparente.
  Los ojos de Sol Mi emitieron destello vivo.
  "Quiero aprovechar las vacaciones invernales para elevar el nivel atrasado de nuestros compañeros en algunas asignaturas. Los profesores estarían ocupados por cursillos y preparativos para el nuevo curso escolar. Por eso, deseo que los adelantados brinden ayuda a los atrasados por asignatura. Te encargarás de las bellas artes, Hak Son de la lengua extranjera y yo de la música..."
  "¡Buena idea! Estoy de acuerdo."
  Han Chol Myong que estaba cerca prestando desde principio su agudo oído a nuestro diálogo, intervino de súbito, interrumpiendo las palabras de Sol Mi, con voz muy alta.
  Me sentí embarazoso. No tenía la razón evidente para objetar esa iniciativa, ni la manera de eludirla, porque Chol Myong, considerado como la mitad de mi ser,  ya la aplaudía en absoluto.
  "Si todos están de acuerdo, vamos a intentarlo."
  A mi respuesta indecisa, Han Chol Myong hizo un capirotazo y el rostro redondo de Sol Mi se puso radiante como la luna llena.
  "El problema está resuelto. Entonces, adoptaremos como la resolución de la organización juvenil de base hacer de la nuestra la clase de sobresalientes desde el próximo curso."
  Sol Mi dio un ligero puñetazo a la libreta que sostenía en la mano y se fue como viento a ver a otros compañeros.
  Aturdidos, nos miramos uno al otro.
  A mi juicio, sería mucho si naciera un sobresaliente en todas las asignaturas entre cien estudiantes del Instituto Superior de Maestros, a diferencia de otros centros de alto estudio. En otro colegio, cualquiera tiene propia especialidad científica evidente, fuese social o natural, y demás asignaturas se obedecen a ella. Por eso existen los términos que las distinguen; las asignaturas básicas y las conexas. Pero, no las tenemos. En una lección nos devanamos los sesos para resolver los problemas matemáticos y en la siguiente, debemos sentarnos ante el piano. Debemos aprender matemática, idiomas extranjeros, literatura, música, bellas artes y deportes, incluso el baile.
  Será difícil sacar aquí las notas sobresalientes hasta los colegas de otros institutos superiores, que saben hablar con soltura dos o tres idiomas extranjeros. A decir la verdad, aquí es un lugar adecuado para los genios en todas las asignaturas. Entonces, ¿pertenecemos a ese género?
  "Jun Min, eres genial. Eres sabelotodo."
  A veces, me lo decía Chol Myong. Cada vez que lo oía, le respondía con un ¡Bah!, pero agradezco a mi madre para mis adentros. Incluso entraba en la mente hasta la idea de que ella me había educado con tesón para este día.
  Pero, hice los esfuerzos excepcionales en la época estudiantil no para enseñar simplemente a los niños en una escuela primaria.
  Sea lo que fuere mi pensamiento, al día siguiente se aprobó la resolución y se publicó el detallado proyecto de tareas para todos.
  Sin darnos cuenta, iba tocando a su fin el año.