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Madre de dos científicos
  Kim Hui Suk, residente en el barrio Kwangmyong del municipio Unjong, es la madre de dos hijos científicos.



  Suele decirles que el científico nada puede lograr si no sabe escatimar el tiempo.
  En el proceso de asistir a su esposo científico, ella se percató profundamente de que puede salir fructífero quien corre siempre a la cabeza, sintiendo constantemente la escasez del tiempo.
  Por esta razón, prestó profunda atención a que sus dos hijos conocidos desde niño como matemáticos sobresalientes, se dedicaran con afán al estudio, sin distraerse ni un momento a otro.
  Aunque estaba siempre atareada para atender diversos quehaceres domésticos, mantuvo estrecho contacto con maestros de la escuela y exigió siempre a ellos a no vanagloriarse ni un instante en el estudio. Además, se interesó si habían comprendido lo aprendido en las clases y brindó cuantiosa ayuda al estudio de ellos. Colocó placas de vocabularios de idioma extranjero y fórmulas matemáticas en las paredes de la habitación de ellos y cultivó con gran esmero en el balcón arbustos florales y ornamentales, creando así un espacio de vida que contribuía al desarrollo intelectual.
  Gracias a tales abnegados esfuerzos de ella, sus dos hijos terminaron con notas sobresalientes el curso del Instituto Superior de Ciencias Naturales y se ubicaron en instituciones de investigación de alto prestigio.
  El primogénito hizo gala de su fama ya en la época de estudiante en varios concursos universitarios internacionales de inteligencia. Después, se hizo doctor a la edad veinteañera al publicar el más avanzado método de resolver la ecuación considerada como problema no aclarado aún en la esfera, lo cual provocó gran sensación en el mundo.
  Igualmente, el segundo hijo llegó a poseer el título académico a la edad de los 20 años, reconociéndose como prometedor científico en su especialidad.
  Gracias a tal mérito, Kim Hui Suk pudo participar en la V Conferencia Nacional de la Madre, efectuada en diciembre pasado, en la que se le confirió el Premio de Honor de la Madre Comunista, instituido por primera vez en la RPDC.



  Ella dice:
  "Entre las participantes en la cita tomaron parte heroínas que dieron a luz y crió a muchos hijos, y madres que formaron bien y enviaron a los puestos de defensa nacional a sus hijos. En comparación con ellas, lo que hice, era el haber criado a los míos como científicos en sucesión de su padre.
  Pero, para sorpresa mía, se me concedió el Premio de Honor de la Madre Comunista.
  Por eso, hice más firme la decisión de dar activa asistencia a los hijos, para que sean mejores científicos en bien de la patria."
  Detrás de las proles excelentes existe la madre excelente.